“Me cuesta tragar”: cómo adaptar la alimentación durante el tratamiento oncológico
Durante un tratamiento oncológico, algunas personas pueden experimentar dificultades para tragar alimentos o líquidos. Esta condición, conocida como disfagia, puede afectar la alimentación, la hidratación y el estado nutricional.
Reconocer sus síntomas y adaptar la alimentación de manera segura es fundamental para prevenir complicaciones.
¿Por qué aparece la disfagia?
La disfagia puede estar relacionada con el propio cáncer o con tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia y determinadas cirugías.
Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran:
- Dificultad o molestias al tragar.
- Tos o atragantamiento durante las comidas.
- Sensación de que los alimentos quedan atascados.
- Cambios en la voz después de comer o beber.
- Disminución de la ingesta y pérdida de peso involuntaria.
¿Cómo adaptar la alimentación?
La alimentación para personas con disfagia debe individualizarse según la evaluación del equipo de salud.
Algunas estrategias que pueden recomendarse son:
- Adaptar las texturas: incorporar preparaciones blandas, húmedas o trituradas, únicamente cuando sean adecuadas para el tipo de disfagia.
- Priorizar proteínas y energía: procurar que las comidas aporten los nutrientes necesarios para preservar el estado nutricional y la masa muscular.
- Fraccionar las comidas: distribuir la alimentación en porciones más pequeñas y frecuentes cuando resulte conveniente.
- Cuidar la hidratación: utilizar la consistencia de líquidos indicada por el profesional, ya que los líquidos comunes no siempre son seguros.
Es importante recordar que no todas las personas con disfagia necesitan alimentos triturados o líquidos espesados.
¿Cuándo consultar?
Si aparecen tos al comer, atragantamientos, dificultad para tragar o pérdida de peso, es importante consultar al equipo tratante.
La disfagia puede aumentar el riesgo de desnutrición, deshidratación y aspiración de alimentos o líquidos hacia las vías respiratorias.
La evaluación médica y fonoaudiológica permite determinar qué consistencias son seguras, mientras que el acompañamiento nutricional ayuda a cubrir las necesidades de cada paciente.
Alimentarse también es parte del cuidado
Durante el tratamiento oncológico, comer no siempre resulta sencillo. Adaptar la alimentación permite encontrar alternativas que respondan a las necesidades y posibilidades de cada persona.
En Onco Nutrición brindamos acompañamiento nutricional individualizado para ayudar a sostener una alimentación adecuada durante las distintas etapas del tratamiento.
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Fuentes
- National Cancer Institute (NCI). Nutrition in Cancer Care.
- American Cancer Society. Nutrition for People With Cancer.
Contenido informativo. Las modificaciones de textura y consistencia deben realizarse bajo indicación profesional.


